A todos los superintendentes de los testigos de Jehová:
Como seguramente saben, desde septiembre de 2026 el Cuerpo Gobernante ha desechado sin ninguna ceremonia la prohibición, vigente durante décadas, de las transfusiones de componentes sanguíneos. Ahora los testigos de Jehová no solo pueden aceptar libremente todos los componentes antes prohibidos, como el plasma, los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas, sino que también pueden donar componentes sanguíneos.
Para aparentar que sigue respetando la santidad de la sangre, el Cuerpo Gobernante ha asegurado al rebaño que las transfusiones de sangre completa siguen estando prohibidas. Sin embargo, con los años, el estamento médico ha ido usando cada vez menos sangre completa en los procedimientos de transfusión. Hoy, solo alrededor del 1 % de las transfusiones consiste en sangre completa. Por lo tanto, la prohibición de la sangre completa es irrelevante y, a todas luces, está pensada para la galería, para dar la impresión de que la Watchtower defiende la santidad de la sangre. Pero ¿de verdad la defiende?
Según el cuadro adjunto de los componentes de la sangre, el plasma y los glóbulos rojos constituyen prácticamente el 100 % de la sangre, mientras que los glóbulos blancos y las plaquetas representan menos del 1 %. Eso significa que a una persona se le puede transfundir plasma y glóbulos rojos y, en esencia, el 99,9 % de la sangre completa, y aun así, según el Cuerpo Gobernante, eso no constituye una transfusión de sangre ni viola la santidad de la sangre. Lo mismo se aplica a la donación de plasma y de glóbulos rojos.
Así pues, conforme a la nueva política de la Watchtower, ustedes pueden, con la conciencia tranquila, recibir, vender o donar prácticamente todo lo que pertenece a Jehová Dios, siempre y cuando lo hagan por partes.
Geoffrey Jackson afirmó que este cambio de política, hecho con tanta ligereza, se debe a que el Cuerpo Gobernante necesita atenerse a la exhortación apostólica de no ir más allá de las cosas que están escritas. Pero un momento: ¿acaso eso no significa que, durante muchos años, el Cuerpo Gobernante fue más allá de lo que está escrito al imponer una prohibición sobre los componentes sanguíneos? Puesto que eso es innegablemente cierto, ¿no debería haber al menos algún reconocimiento de que los dirigentes de la Watchtower estaban equivocados? ¿Puede algún cristiano que razone con honradez aceptar que la Watchtower tenía razón cuando, según se supone, fue más allá de lo que está escrito al prohibir los componentes sanguíneos, y que ahora también tiene razón al no ir más allá de lo que está escrito y levantar la prohibición?
No estamos hablando de un ajuste trivial en una enseñanza poco conocida. No es como cuando el Cuerpo Gobernante les permitió brindar con copas, llevar barba o incluso aceptar fracciones de sangre. La política de la Watchtower sobre la sangre es ampliamente conocida por quienes no son testigos, en especial por la comunidad médica. Es un asunto de vida o muerte. No pocos testigos de Jehová han muerto por haber cumplido fielmente la política de la Watchtower cuando esta iba más allá de lo que está escrito. Y muchos otros han sido expulsados por hacer lo que ahora está permitido.
Obviamente, las Escrituras no hablan de componentes de la sangre. Pero ¿cuál es el principio? ¿No es que la sangre pertenece a Jehová, incluidos todos sus componentes? La pregunta es esta: ¿realmente la política anterior de la Watchtower sobre los componentes sanguíneos iba más allá de lo que está escrito, o ha apostatado el Cuerpo Gobernante al menospreciar la santidad de la sangre? Mi firme convicción es que se trata de lo segundo. De hecho, desde que en 2005 se publicó la primera edición de Jehová ha llegado a ser Rey, he señalado que la apostasía que tiene que preceder inmediatamente a la parusía y a la revelación de un hombre apóstata que desafía la ley ocurrirá entre los dirigentes de los testigos de Jehová. Y ahora la apostasía ha comenzado.
Se nos ha advertido de antemano. Judas comparó a los hombres malvados que tratan de engañarnos con rocas escondidas bajo el agua. Son pastores que se alimentan a sí mismos y que participan en los banquetes de hermandad de hermanos y hermanas desprevenidos. ¿Captan la importancia de esta profecía? Los verdaderos apóstatas no son los ex testigos de Jehová que quizás se ponen frente a una asamblea con un megáfono. Se parecen a los superapóstoles que presidían la congregación de Corinto, pero que en realidad eran apóstoles falsos y trabajadores que engañan a otros, y que simplemente se disfrazaban de cristianos ungidos. Al parecer, eran oradores griegos; en otras palabras, daban buenos discursos. Y los hermanos y hermanas no se daban cuenta del mal que había entre ellos.
Considerar todas las profecías pertinentes excede el alcance de este breve boletín. Como ancianos y maestros, seguramente saben que recibirán un juicio más severo. Y, por todos los indicios, el juicio de la casa de Dios está a punto de comenzar. Espero que este último y chocante acontecimiento les dé más motivos para considerar el contenido del libro que ahora tienen en su poder.
Robert King
17 de octubre de 2026