No
había nada de particular respecto a la destrucción
de Jerusalén por Nabucodonosor. De hecho, era común
para los imperios Asirio y Babilonio subyugar y despojar
ciudades y naciones enteras. Lo que hacía único
este caso era el hecho que Jehová mismo había
mandado al ejército Caldeo a destruir Jerusalén
y a su magnífico templo. De hecho, la orden judicial
de Dios fue esa, y se les dijo que la ejecución
de los inicuos comenzaría por las paredes de su
ancho templo.
En la visión del hombre del tintero del capítulo
9 de Ezequiel, los ejecutores simbólicos fueron
envíados por Dios, y les ordenó: "Desde
mi santuario deben comenzar. Así que comenzaron
con los viejos que estaban delante de la casa. Y además
les dijo: Contaminen la casa y llenen los patios con los
muertos.¡Salgan! Y ellos salieron e hirieron la
ciudad."
En realidad, el estado de sitio al que los Caldeos sometieron
a Jerusalén duró dos años y el templo
fue el último edificio en ser destruido. Hubiera
sido imposible para el ejército de Nabucodonodor
empezar la destrucción de Jerusalén si ellos
hubíeran comenzado literalmente por el santuario
del templo. Siendo ese el caso, parece ser que la visión
del hombre del tintero tiene un significado especial relacionado
con el juicio venidero. Podemos decir esto porque la visión
del día de Ezequiel está en armonía
con la secuencia en que se darán los acontecimientos
antes del fin de este sistema de cosas; tal y como leemos
en 1Pedro 4:17: "Porque es el tiempo señalado
para que el juicio comience por la casa de Dios.
Ahora bien, si comienza primero con nosotros, ¿Cuál
será el fin de los que no son obedientes a las
buenas nuevas de Dios?"
Dado el paralelo obvio que existe entre el comienzo del
juicio a la casa de Dios y a la casa Cristiana de Dios,
nos damos cuenta que una breve consideración al
capítulo 7 del libro de Ezequiel revela interesantes
similitudes.
Notamos una en Ezequiel 7:15 que lee: "La espada
está afuera, y la peste, y el hambre
están adentro. Quienesquiera que esté en
el campo a espada morirá, y quienesquiera
que estén en la ciudad, el hambre y las pestes
mismas los devorarán."
Los términos "Espada, pestilencia y hambre"
aparecen juntas en más de veinte ocasiones en los
libros de Isaías y Ezequiel. Puesto que la espada
era el arma principal en los días de Ezequiel,
la espada significa guerra. Como todos los testigos de
Jehová saben, la conclusión de este sistema
de cosas iniciaría con guerras, escaceses de alimentos,
y plagas y pestes. Por lo tanto, nos damos cuenta que
la conclusión del sistema de adoracion Judío
se dio por medio de guerras, pestes y hambre.
(Nota importante: Aunque el sistema Judío fue
restaurado, el reino NO lo fue; y tampoco lo fueron otros
aspectos de la adoración Judía. Por ejemplo,
El Arca del Pacto se perdió permanentemente; en
ese aspecto, la destrucción a manos de los Babilonios
fue el fin del sistema de adoración Judía)
Algunos estudiantes de la Biblia entre nosotros tal vez
tengan problema para entender el concepto de la llamada
"Señal" de la conclusión del sistema
de cosas que Jesús predijo. Ellos ni siquiera sospechan
que este juicio pudiera ser dirigido hacia los testigos
de Jehová del día de hoy. Sin embargo, la
profecía nos dice que la conclusión del
actual sistema de cosas resultará en la siega y
en la separación del trigo y la mala hierba de
entre los hijos de Dios, y en la remoción de toda
causa de tropiezo y de los enemigos del reino de Cristo.
(Veáse el comentario títulado: "Tiempo
del fin"). Nos parece difícil creer que
tal siega pudiera ser posible sin un gran tumulto y una
gran conmoción.
De manera interesante, en la Asamblea de Distrito de
este año de los testigos de Jehová, en el
discurso público títulado "Evitando
Toda Clase de Tropiezo"; la Sociedad Watchtower;
de manera muy discreta, aplicó esta parábola
de Jesús al futuro. La razón por
lo que esto nos parece muy sorprendente es porque la interpretación
"oficial" de esta profecía nos
dice que esta parábola se cumplió en el
año 1919. No se nos dio una explicación
acerca del por qué la Sociedad Watchtower ahora
considera que esta parábola tiene una aplicación
futura. Tal vez hayan tenido un "Ataque de sentido
común" y este ataque les haya hecho ver que
la remoción de toda causa de tropiezo aún
no ha acontecido. Como tal es el caso, y debido a que
la remoción de todas las causas de tropiezo y de
los inicuos del reino de Cristo sucede durante
la conclusión del sistema de cosas, esto significa
que la conclusión aún no ha comenzado. Un
estudio sobrio de Las Escrituras nos dice que la separación
del trigo y la mala hierba se logra por medio de la
guerra, el hambre y la peste durante la verdadera
conclusión del sistema de cosas.
Volviendo al capítulo 7 de Ezequiel encontramos
otra similitud que armoniza con lo que estamos diciendo:
"Y sus escapados ciertamente escaparán,
y en las montañasllegarán a ser como las
palomas de los valles, todas las cuales están gimiendo,
cada uno en su propio error."
El capítulo 59 de Isaías muestra a aquellos
que soportan el castigo de Jehová como a palomas
cantando una triste canción. Allí leemos:
"Seguimos gimiendo, todos nosotros, justamente
como osos; y como palomas seguimos zureando tristemente.
Seguimos esperando que hubiera derecho, pero no lo hubo,
la salvación se ha mantenido lejos de nosotros."
Para ser breves podemos decir que el contexto de Isaías
no aplica a la Cristiandad, sino que es un juicio de Dios
sobre el resto unguido como preludio a ser recomprados
por Cristo. Siendo ese el caso, el capítulo 7 de
Ezequiel debe aplicar a los Cristianos que son disciplinados
por Cristo durante la conclusión del sistema de
cosas.
En lo que respecta a "Los escapados"
podemos decir que no hubo Judíos que pudieran escapar
a la maquinaria bélica de Babilonia. Los Judíos
que no fueron muertos fueron encadenados y llevados cautivos
a Babilonia. Aquellos que corrieron a Egipto fueron víctimas
de los Babilonios cuando ellos conquistaron Egipto. Sin
embargo, Jesús habló de aquellos que escapan
durante la Gran Tribulación; durante el tiempo
en que por fin se hace justicia y se juzga a la antitípica
Jerusalén moderna. En Lucas 21.36 Jesús
nos dice: "Manténganse despiertos, pues
en todo tiempo haciendo ruego para que logren escapar
de todas estas cosas que están destinadas a suceder,
y estar de pie delante del hijo del hombre."
En Lucas 21:20 Jesús también dijo: "Además,
cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos
acampados entonces sepan que la desolación de ella
se acerca. Entonces, los que estén en Judea echen
a huir a las montañas, y los que estén en
medio de Jerusalén retírense, y los que
estén en los lugares rurales no entren en ella;
porque estos son días para hacer justicia, para
que se cumplan todas las cosas que están escritas."
Como sabemos, aunque Jesús se refirió a
Jerusalén como un lugar santo, la Sociedad Watchtower
insiste que Jerusalén simboliza a la Cristiandad.
Sin embargo, las interpretaciones de la Sociedad Watchtower
no son consistentes. Por ejemplo, la profecía de
Daniel hace referencia al hecho que el lugar santo y el
santuario son profanados y desolados durante el tiempo
del fin. La Sociedad Watchtower conecta a este "Lugar
santo" y al "Santuario" a los testigos
de Jehová del pasado. Tal inconsistencia viola
la armonía interna de la Palabra de Dios y muestra
que las interpretaciones de la Sociedad Watchtower provienen
de fuentes privadas y no de Dios. -1Pedro 1:20-.
El capítulo 7 de Ezeqiel también nos habla
del lugar santo de Dios siendo saqueado por desaforados,
pues nos dice: "Y ciertamente lo daré en
manos de los extraños para saqueo, y a los inicuos
de la tierra para despojo y ciertamente lo profanarán.
Y tendré que apartar de ellos mi rostro y verdaderamente
profanarán mi lugar oculto, y en ella realmente
entrarán salteadores y la profanarán."
Si la destrucción de Jerusalén verdaderamente
simboliza a la Cristiandad, entonces, ¿Por qué
el versículo dice: "Ellos realmente profanarán
mi lugar oculto"? Si este lugar no fuera verdaderamente
santo para Dios, ¿Cómo pudiera ser profanado?
Solamente algo santo puede ser profanado. Esto es precisamente
lo que significa el verbo profanar: Tratar algo santo
con desprecio; tratar una cosa sagrada o digna de respeto
sin la debida consideración.
Por último encontramos otra similitud. Ezequiel
7:19 predice: "En las calles arrojarán
su plata misma, y su propio oro llegará a ser una
cosa aborrecible. Ni la plata ni el oro podrá librarlos
en el día del furor de Jehová."
¿Encontramos en este aspecto del juicio de Jehová
sobre la antigua Jerusalén un paralelo en la antitípica
Jerusalén moderna? La carta de Santiago; la cual
no es considerada profética, de manera similar
expresa juicios condenatorios sobre los Cristianos acaudalados
durante los últimos días, allí
leemos: "Vamos ahora,, ricos, lloren aullando
por las desdichas que les sobrevienen. Sus riquezas se
han podrido, y sus prendas de vestir exterior han quedado
apolilladas. Su oro y su plata están enmohecidos,
y el moho de estos servirá como testimonio contra
ustedes y comerá sus carnes. Algo semejante al
fuego es lo que ustedes han acumulado en los últimos
días."
Desde tiempos inmemoriables y hasta hace poco, el oro
y la plata habían sido aceptados como dinero real
por casi toda la gente del mundo; y como "Moneda",
el oro y la plata han permanecido constantes por miles
de años.
Por lo tanto, preguntémonos: ¿Por qué
gente, bajo un estado de sitio, tiraría su oro
y su plata en las calles durante el tiempo en que éste
pudiera utilizarse para comprar las provisiones necesarias
o para sobornar a los soldados y lograr uno su libertad?
-Es de interés muy particular el relato que nos
da el historiador Josefo a este respecto. Él nos
dice que durante la destrucción de Jerusalén
en el Primer Siglo, los Judíos se tragaban sus
monedas de oro y después se rendían a los
soldados Romanos, imaginando que después ellos
volverían a recuperar esas monedas. Poco tiempo
después de esto, los soldados se enteraron de esta
maniobra y empezaron a ejecutar a los Judíos en
el acto, extirpándoles las visceras para después
apoderarse del botín-. Lo que queremos decir con
esto es que ni siquiera los Judíos sitiados en
el Siglo Primero tiraron su oro en las calles.
Es posible que los Judíos de los días de
Ezequiel tampoco tiraron a la calle su oro y su plata.
Pero cualquiera que haya sido el caso, podemos estar seguros
que su dinero no calmó la furia de Jehová.
Como hemos visto, la profecía pronostica que el
dinero y el oro le fallarán a sus dueños
durante los últimos días.-Jesucristo hizo
referencia al poder engañoso de las riquezas injustas-.
Sin embargo, muy poca gente en la actualidad posee oro
y plata literales. Los banqueros, de manera despectiva,
se refieren al oro como una reliquia de los tiempos salvajes
de la antigüedad.-. Esto se debe a que en nuestros
días el oro y la plata han sido reemplazados por
moneda de papel y certificados, -El llamado "dinero
con valor"-. Debido a que aparentemente el papel
moneda era desconocido en tiempos bíblicos, el
escritor usó los términos oro y plata para
describir lo que nosotros conocemos como dinero.
Como prueba y presagio de cosas por venir, la historia
moderna registra numerosos casos en que el papel moneda
ha perdido casi todo su valor y ha llegado a tener el
mismo valor que el inútil confeti. El ejemplo más
sobresaliente se dio en Alemania con el Reichsmark Alemán.
Este es un ejemplo de cómo una moneda puede perder
su valor de la noche a la mañana debido a la hiperinflación.
De manera irónica, ¡¡Los que poseían
Reichsmarks eran trillonarios, pero se necesitaban billones
para poder comprar un pedazo de pan!!
Pero, ¿Es posible pensar que un desastre similar
pudiera ocurrirle al sistema financiero actual? Según
los analistas económicos; los políticos;
y los medios de difusión, la posibilidad que esto
suceda es extremadamente remota. Sin embargo, otros observadores
no están tan seguros de eso. Lo que sí es
indiscutible es que la nación más poderosa
y próspera del mundo se está ahogando en
un mar de deudas. Lo que sucede entre los hombres también
sucede entre las naciones. No se necesita tener un doctorado
en economía para saber que después de cierto
límite la deuda acumulada no puede ser solventada.
Se conecta al "Dinero fácil" con la
heroína y otras drogas. Como todoa sabemos, el
adicto requiere una dosis cada vez mayor de droga para
poder subsistir. El deshacerse de este vicio es muy doloroso,
e inclusive puede ser hasta mortal. Esta analogía
parece ser muy adecuada al sistema financiero de nuestros
días. El simple rumor en la alza del uno por ciento
en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal
de Los Estados Unidos causa pánico en los mercados
financieros del mundo. Podemos notar que los mercados
financieros se han hecho adictos al dinero barato.
El famoso economista Ludwig Von Misses, de la Escuela
Austriaca de Economía inventó el término
"crack-up boom,- algo así como una explosión
al final de un gran crecimiento,- para describir las nefastas
consecuencias de la extensión ilimitada de crédito,
-Tal y como lo hemos visto en los últimos años
con los intereses más bajos de todos los tiempos-.
Algunos observadores están convencidos que el sistema
financiero de Wall Street está por llegar a su
fase final del llamado "Crack-up boom"
No es solamente que el sistema financiero esté
severamente inundado, sino que el "Telón de
Aquiles" de la economía del mundo es el petróleo.
Cualquier interrupción en el abastecimiento de
petróleo enviaría los precios de este energético
hasta la estratósfera, con nefastas consecuencias
para las naciones adictas al hidrocarburo.
Por si esto fuera poco, el mayor productor de petróleo
del mundo, - Árabia Saudita -, es ahora uno de
los principales blancos del terrorismo.
De manera preocupante, el Banco Central de Los Estados
Unidos se ha embarcado en un programa de prevención
y se propone tener la liquidez económica para rescatar
a empresas en aprietos. Algo está sucediendo. "Esta
expansión sin precedente y esta prevención
anti-catástrofica ha aumentado a un grado nunca
antes visto; y cuando ha sucedido en el pasado, ha sido
seguida por una crísis de gran tamaño. Estamos
hablando de un incremento de 155 millardos de dólares
en las últimas cuatro semanas. ¡¡Si
a esto lo anualizamos a un 22.2 por ciento, estamos hablando
de un incremento de 2 billones de dólares!! No
hay duda que se viene una crísis de proporciones
históricas y la Reserva Federal de Los Estados
Unidos está asegurándose de tener la suficiente
liquidez para proteger el frágil sistema económico
del país. Lo más sorprendente del caso es
que al hacer esto, ellos nos están diciendo que
están conscientes que un horrible e inminente acontecimiento
está por suceder. Pero, ¿Qué podría
ser esto?"
Sin duda alguna, terminaremos enterándonos con
el correr de los días.
Para añadir más suspenso a esta desagradable
situación; tanto el gobierno Canadiense, así
como el gobierno de Los Estados Unidos, nos han advertido
de un inminente ataque con armas de destrucción
masiva.
Sin embargo, aún hay mucho más de lo que
podemos ver. Los llamados NeoConservadores que en este
momento ostentan el poder en Los Estados Unidos diseñaron
planes para dominar al mundo, incluyendo el apoderamiento
de las vitales reservas de petróleo, mucho antes
de los ataques del 11 de Septiembre. Los ataques del 11
de Septiembre fueron solo un pretexto para confirmar la
supremacía Anglo-Americana. Al estar viviendo una
elección presidencial, aquellos que desconfian
del gobierno temen que la actual administración
del presidente Bush vea con buenos ojos una tragedia y
la utilice para ganar la simpatía de la aterrorizada
ciudadanía; o tal vez utilicen dicha tragedia para
cancelar la elección y poner a todo el país
bajo ley marcial.
La similitud entre la toma del poder por parte de los
Nazis en la República Alemana y la toma del poder
por parte de los NeoConservadores en Estados Unidos no
ha escapado al ojo de la gente observadora. Es difícil
creer que a estas alturas el aparato NeoConservador que
en este momento controla la maquinaria militar más
poderosa del mundo, renuncie al poder sin ver que sus
sueños de un Nuevo Imperio Romano se hayan realizado.
La Palabra de Jehová tendrá que cumplirse.
Se levantará el Rey
del Fiero Semblante y éste causará la
ruina de los grandes y también la ruina de los
hijos del reino de Dios y tomará posesión
de los tesoros ocultos del mundo. No hay duda que el mundo
se haya de verdad en peligro.
Una cosa es clara para nosotros: Lo predicho está
por acontecer.
El mundo está por experimentar un desastre único
y sin precedente; o tal y como lo expresa la traducción
de la Biblia The New International Version: "Desastre,
un desastre como del cual no se ha escuchado jamás.
El fin ha llegado, el fin ha llegado. La ruina ha venido
sobre ti y sobre todos los que moran en la tierra. El
tiempo ha llegado, el día está cerca: abunda
el pánico; y no hay gozo sobre las montañas."
Sin embargo, la tragedia y el desastre predichos en Ezequiel
son dirigidos contra lo que llamamos "La Organización
Visible de Jehová". De acuerdo a lo predicho
por Jesús, esto ocurriría durante el fin
de este sistema de cosas y de manera simultánea
se juzgaría al mundo y a la casa de Dios bajo el
marco de un desastre global.
Pero, ¿De qué manera pudiera considerarse
una calamidad mundial como un juicio sobre el pueblo de
Jehová?
Primeramente, en el pasado, -Al menos en las naciones
democráticas,- la Sociedad Watchtower siempre ha
podido defenderse gracias a las leyes de esos países.
La Constitución de Los Estados Unidos y la Declaración
de Los Derechos Civiles han sido usadas por la Sociedad
Watchtower en innumerables ocasiones para defender los
derechos e intereses de los testigos de Jehová.
Pero, ¿Qué pasaría si estos derechos
son violados al calor de una emergencia nacional, o una
emergencia global? Sin duda alguna, el llamado Mundo Libre
caería en manos del totalitarismo. Aunque la mayoría
de las personas prefieren ignorar dicha posibilidad, pocas
personas tienen idea de cuán fácilmente
esto pudiera ocurrir.
En caso que Los Estados Unidos y otras naciones democráticas
terminaran como la antigua Alemania Nazi o la otrora Unión
Soviética, ¿A quién se dirigirían
los testigos de Jehová para su protección?
Es obvio que la desaparición en un futuro de la
Sociedad Watchtower no ha sido contemplada por la mayoría
de los hermanos.
Lo peor de todo es que la Sociedad Watchtower ha hecho
creer a los hermanos que los testigos de Jehová
solamente serán espectadores durante la Gran Tribulación.
Debido al gran status que le hemos conferido a la Sociedad
Watchtower y a la interpretación que ella nos ha
dado de las profecías y del papel que ella juega
en dichas profecías, nosotros hemos llegado a creer
que todo lo que la Sociedad Watchtower hace es acepto
a los ojos de Dios. Nosotros creemos que como congregación
tenemos la bendición incondicional de Dios y que
estamos por entrar de manera triunfadora por las puertas
del Glorioso Paraíso de Dios, aún a pesar
de nuestro lastimoso estado espiritual.
¡¡Cuanta presunción!!
Tal vez es por eso por lo que Ezequiel 7:10 nos habla
de la presuntuosidad que privaría dentro del pueblo
de Dios, al decir: "¡Mira! ¡El día!
¡Mira! Viene. La guirnalda ha salido. La vara ha
florecido. La presunción ha brotado."
Aunque con frecuencia se compara a la organización
de Jehová con la congregación Cristiana
original, es obvio que la complejidad de la Sociedad Watchtower
tiene poco parecido a la noble y humilde congregación
que los apóstoles supervisaron. Todos sabemos que
el mundo moderno es mucho más complejo que el mundo
del imperio Romano del Primer Siglo.
Como cualquier gran corporación, la Sociedad Watchtower
tiene propiedades valuadas en cientos de millones de dólares
y los fondos de ella son confiados a varias instituciones
financieras. Ante la inminente calamidad que nos acecha,
ya sea que esta suceda de una manera u otra, la compañia
multimilloria Watchtower sufrirá de tal manera
que debido a la desesperación, terminará
tirando su oro y su plata en las mismísimas calles.
Una manera posible en que esto pudiera ocurrir sería
si hubiera un racionamiento en el papel disponible; tal
y como sucedió durante las anteriores guerras.
Ante tal situación, la Sociedad Watchtower sería
la última en la lista de receptores. De esta manera,
Jehová demostraría que le ha retirado su
apoyo y bendición; tal y como nos lo dice el versículo
11: "La violencia misma se ha levantado en vara
de iniquidad. No procede de ellos ni procede de sus riquezas;
y no procede de su persona, ni hay eminencia alguna en
ellos. El tiempo tiene que venir, el tiempo tiene que
llegar."
No podemos evitar imaginarnos el pánico y la confusión
que habrá entre los testigos de Jehová al
ver que las predicciones de la Sociedad Watchtower no
sucedieron tal y como ellos habían planeado. Esta
organización será desacreditada ante los
ojos del mundo y también será silenciada.
Como nos dice La Escritura: "El día tiene
que venir, el día está cerca. Hay confusión
y no el gritar de las montañas."
Al ser el Dios de la Justicia, podemos decir que Jehová
enderezará las cosas, -Comenzando con su pueblo-.
La Sociedad Watchtower; tal y como millones de lectores
lo saben, ha condenado a la Cristiandad por su hipocresía;
por su envolvimiento en la política, y por el abuso
de niños; los mismos pecados de los cuales nosotros
somos culpables. Los testigos de Jehová han considerado
a Babilonia la Grande como digna de ser destruida al principio
de la Gran Tribulación por sus amantes políticos.
Suponiendo que verdaderamente somos el pueblo de Jehová,
no es ningún buen presagio para la Sociedad Watchtower
el saber que Dios ha determinado que seamos nosotros los
que tengamos que saber que Él es Jehová
cuando Dios juzgue a su pueblo con los juicios que la
Sociedad Watchtower ha decretado contra Babilonia.
El versículo final del capítulo 7 del libro
de Ezequiel predice: "Las mismas manos de la gente
de la tierra se perturbarán. Según su camino
actuaré para con ellos y con sus juicios los juzgaré;
y tendrán que saber que yo soy Jehová."
De manera irónica, la Sociedad Watchtower está
distribuyendo un nuevo folleto exhortando a los testigos
de Jehová con el consejo de Jesús: "Manténganse
alerta."
¡¡Qué consejo tan oportuno!